Sueños de Piedra: Presentando a… Hazan

¡Hola a todos un día más, cuentistas!

Hoy toca presentaros a un nuevo personaje de Sueños de piedra, la novela que, como ya sabéis, saldrá al mercado en septiembre de la mano de Nocturna Ediciones. En esta ocasión el personaje que os traemos no tendrá capítulos propios, puesto que, como os contábamos en la entrada anterior referente a esta historia, la novela está estructurada en dos únicas voces, la de Lynne y la de Arthmael. Sin embargo, el personaje de hoy es indispensable para nosotras y para la historia.

Con todos ustedes… Hazan.

Ilustración de Marta Montell

Ilustración de Marta Montell

Nombre: Hazan

Edad: 14 años

Ocupación: Hechicero

Intereses: La magia, los cuentos y dormir

Su historia:

Cualquiera que haya estado en Marabilia sabe que hay que guardar las distancias con los hechiceros: conocen todos los venenos y hacen experimentos extraños en sus escuelas; pueden dejar todos tus pensamientos y miedos al descubierto y, por supuesto, con un golpe de varita podrían convertirte en algún animal pequeño y vulnerable. O, al menos, esa es la opinión de la gente corriente. Y así los describen las historias que se cuentan sobre ellos.

En el caso de Hazan, no se podría ser menos amenazador: es demasiado despistado e infantil para imponer respeto y, aunque lleva su varita siempre en el bolsillo, no puede evitar sentir que todo lo hace mal. Ahora, sin embargo, tiene entre sus manos la misión más importante que jamás le han encomendado, y con ella, la oportunidad de demostrarle a todos las grandes cosas que puede llegar a hacer.

Fragmento:

—¿Quieres un consejo de verdad, y no uno de los que te pueda dar ese mequetrefe con aires de rompecorazones? Sé más inteligente que el resto: piensa con la cabeza, en vez de con otras partes del cuerpo. Eso te hará ser superior a la gran mayoría de los hombres, te lo aseguro.

El niño ladea la cabeza con inocencia.

—Eso no es muy… romántico.

Parpadeo.

—¿Romántico? ¿Y por qué debería serlo? Yo no creo en esas cosas: los hombres solo quieren una cosa de una mujer. —Hago un ademán con la cabeza al príncipe, que sigue cortejando a la incauta camarera—. ¿De verdad crees que tiene alguna intención romántica, ahora mismo? Te aseguro que no.

El chiquillo mira a nuestro compañero, ruborizándose un poco, y luego carraspea, girándose hacia mí de nuevo.

—Seguro que algún día espera encontrar… algo más. ¿Tú no? Normalmente las chicas soñáis con… romance, ¿no?

Dejo los ojos en blanco ante la generalización, aunque no se la echo en cara porque yo misma acabo de generalizar con los hombres.

—Supongo que es la imagen que tenéis, sí. Pero no, en mi caso no es así. Yo solo quiero un trabajo tranquilo con el que ganarme la vida de manera honrada. No quiero ningún romance: al final, el amor es solo otra manera de estar a la sombra de otra persona.

Y yo ya he estado en la sombra de muchos hombres.

—P-pero el amor no es eso —balbucea Hazan, enrojeciendo un poco más. Parece hacerse un poco más pequeño en su asiento—. No es que yo sepa mucho acerca de ello, claro, pero se supone que… el romance es… ¿equilibrio? Es querer a alguien como esa persona te quiere a ti… ni menos, ni más…

No puedo evitar esbozar una media sonrisa, enternecida por su manera de ver el mundo. Aún es pequeño. Aún es puro. No le contradigo porque me gusta su manera de percibir todo a su alrededor. Quizá lo protejo porque me recuerda lo que a mí no me dejaron ser por mucho tiempo. La realidad me enseñó su verdadera cara mucho antes de lo que a mí me habría gustado descubrirla.

—El mundo iría mucho mejor con más hombres como tú, Hazan —le digo, revolviéndole los cabellos—. No cambies.

————

¿Os ha gustado nuestro pequeño? ¿Qué opináis de Hazan? ¿Qué esperáis de la historia? ¿Ya tenéis teorías sobre cómo se encontrarán los tres personajes que os hemos presentado? Como siempre, contádnoslo en los comentarios o usando el hashtag #SueñosDePiedra en las redes sociales, para que podamos conocer vuestra opinión, que siempre es importantísima para nosotras 😀

¡Un beso, y hasta la próxima!

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Encuentro con lectores en Madrid

¡Hola a todos, cuentistas! ¡Al habla Iria!

La entrada de hoy va a ser muy, muy breve. Solo vengo a informaros de que el próximo día 23 de mayo estaré en la biblioteca Manuel Alvar (C/ Azcona 42), a las 17:00, en un encuentro con el club de lectura de la biblioteca. Selene no podrá asistir porque, como muchos sabéis, ¡es de Galicia! La reunión le pilla un poco lejos…

¿De qué hablaremos? Pues un poco de todo. De Cuentos de la luna llena, de escribir, de leer… De todo lo que esté relacionado con el mundo de los libros, en general, e incluso de lo que no tenga nada que ver. La reunión es abierta y será una charla entre todos, ni más ni menos, así que me encantaría que estuvierais por ahí para conoceros y debatir sobre todo lo que se nos ocurra.

Como habréis adivinado, no, no es necesario ser lector de Cuentos de la luna llena para venir. Así que si no tienes nada que hacer el sábado por la tarde pero quieres pasar un rato entretenido (en el que todos nos asaremos de calor, pero en compañía), ven, hayas leído Alianzas o no.

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Os lo está diciendo Peter Pan: debéis venir.

Por supuesto, firmaré libros a quien lo lleve, aunque os recomiendo que para las firmas esperéis al día 6 de junio, donde Selene y yo estaremos firmando en una caseta de la Feria del Libro de Madrid, además de alguna otra sorpresa. Pero eso es otra historia, y os la contaremos a su debido tiempo. De momento, guardaos la fecha y por ahora nos vemos este sábado a las 17.00 en la Biblioteca Manuel Alvar.

¡Y el viernes, desvelamos nuevo personaje de Sueños de piedra!

¡Hasta entonces, nos vemos!

Relato: El resto de mi vida

¡Hola, cuentistas!

Ya ha llegado ese momento de la semana, en el que nos decidimos a actualizar. Ya han pasado dos semanas desde el último Relato Cuentista, así que os traemos uno nuevo. Os recordamos que podéis seguir sugiriendo relatos en redes sociales con el hashtag #RelatoCuentista o en los comentarios de esta misma entrada.

(Atención, a partir de aquí puede haber spoilers: si no has leído Alianzaste recomendamos que no sigas leyendo)

Sigue leyendo

Opinión: After, un amor más bien finito.

¡Hola a todos de nuevo por aquí, cuentistas! ¡Iria al habla! Hoy os traigo un artículo referente a una saga de libros que es el último fenómeno que triunfa en literatura juvenil. Hablo de After, una tetralogía escrita por Anna Todd; su primer volumen salió a la venta el 29 de octubre del año pasado, pero según datos de Nielsen ha entrado en la lista de libros más vendidos entre todo el 2014 hasta marzo de 2015 con más de 40.000 copias. Recientemente, ha sido el segundo libro de literatura juvenil más vendido durante el día del libro. Sigue leyendo

Sueños de piedra: Presentando a… Lynne

¡Hola un día más, cuentistas!

Como prometimos hace dos semanas, cuando os presentamos a Arthmael, príncipe de Silfos, hoy os traemos un nuevo personaje de Sueños de piedra, en esta ocasión la otra voz narrativa que tendrá la historia. Porque sí, al contrario que en la trilogía “Cuentos de la luna llena”, Sueños de piedra solo estará narrado desde la perspectiva de dos personajes.

Hoy, de nuevo con la ayuda de una maravillosa ilustración de Marta Montell, os presentamos a Lynne 😉

Ilustración de Marta Montell

Ilustración de Marta Montell

Nombre: Lynne.

Edad: 17 años.

Ocupación: Prostituta.

Intereses: Los negocios y los viajes, cuanto más lejos, mejor.

Su historia:

Cualquier mujer que haya estado en Marabilia sabe que para ellas también hay un montón de posibilidades en sus reinos. Concretamente, tres: buscar un hombre, casarse y tener hijos. Bueno, vale. Quizá haya alguna más. Puedes vivir de tu padre o de algún hermano (hasta que ellos te encuentren un marido, lo cual nos lleva directamente al punto anterior). De acuerdo, de acuerdo. Tampoco es para tanto. Para las mujeres que no aspiran al matrimonio siempre hay alternativas: la mendicidad o la prostitución. ¿No suena atractivo?

A Lynne no se lo parece. Lynne aspira a algo más. Lynne, que desde hace años vive en las sombras, quiere ver el mundo más allá de Silfos y viajar hasta confines de los que solo ha oído hablar en los libros. Lynne quiere ser alguien por sí misma. Lynne quiere demostrar (y demostrarse) que ser mujer no la hace inválida para todo aquello que quiera proponerse, y que su lugar no está donde cualquier hombre quiera colocarla, sino donde ella decida. Lynne tiene un sueño: salir del burdel en el que lleva años muriendo un poco cada día y convertirse en una gran mercader. Da lo mismo que ese sea un puesto que a las mujeres no les está permitido: Lynne va a luchar por ello.

Así comienza su primer capítulo:

Lord Kenan se derrumba sobre mi cuerpo desnudo con un último gruñido de placer. Siento su sudor pegándose a la piel de mi espalda, y sus manos aún me están agarrando con fuerza de las caderas. Yo solo puedo mirar a las sábanas, esperando el momento en que se retire de una vez por todas y me deje volver a moverme.

Que me deje apartarme de su lado.

Que me deje ser libre, esta vez para siempre.

Esta noche ha sido mi última noche. Esta será mi última vez.

O de eso quiero convencerme.

Siento su beso en mi espalda. No se aparta. Sigue dentro, haciéndome sentirlo con cada centímetro de mi cuerpo. Que me deje. Ya. Que se aparte. Me asquea la manera en que sus labios suben por mi piel, en que su lengua me toca, llenándome de saliva. Sus manos ascienden de mi cadera a mis pechos, cogiéndose a ellos, estrujándolos. Aprieto los dientes, pero cojo aire. Estoy acostumbrada. Lord Kenan no es el hombre más repugnante que haya pasado por mi cama a cambio de unas monedas. Los ha habido peores. Hombres asquerosos que me han obligado a hacer las cosas más denigrantes por menos dinero del que costaban sus galantes ropajes. Kenan solo se acuesta conmigo. En ocasiones, si cree que no estoy lo suficientemente centrada, si no queda satisfecho con lo que le hago, me pega. Sus golpes tampoco han sido los más fuertes que he recibido. Él, al menos, nunca me ha dejado inconsciente.

Su aliento choca contra mi oreja. Puedo olerlo. Nauseabundo, a licor y a sexo, a todas las órdenes y a toda su brusquedad. Me afectaría más si no estuviera habituada a esa peste desde hace más de tres años.

Ha sido suficiente.

—¿Qué ocurre, mi florecilla…? —Sus caderas se presionan más contra mi cuerpo, pegándose a mí hasta lo indecible. Más dentro, pese a que ya ha acabado. Sus dientes muerden mi cuello. Entrecierro los ojos, mirando a las sábanas. Estoy apretándolas con fuerza. Echo un vistazo a la ventana, sin que él se dé cuenta, en un mudo deseo de traspasarla y marcharme para siempre de este lugar—. Pareces distante… Hoy no estás tan entregada como otras noches…

Pienso que tengo que hacer que se separe, antes de nada. Que deje de agarrarme como lo está haciendo, que deje de besarme de una maldita vez. Hoy no voy a permitir que repita.

Por eso giro la cabeza y aprovecho su cercanía para besarlo. Para contentarlo. Mis labios tientan los suyos de la manera en que sé que a él le gusta: suave, provocadora pero aparentemente inocente. Como si siguiese siendo una niña inexperta. Como si él me hubiera dejado ser una chiquilla de verdad, en mi vida.

Catorce años. Con catorce años me trajo a este maldito lugar.

En noches como esta, me pregunto cómo he aguantado tanto.

—Estoy incómoda en esta posición, lord Kenan… —muerdo un poco su labio, con aparente ternura. En este negocio todo es fingir. Adoptar el papel que el cliente quiere. A Kenan le gustan débiles, sumisas y dulces. Llenas de atenciones para él. Yo hace mucho que dejé de ser dulce, aunque quizá no haya dejado nunca de ser débil. Quizá por eso no he huido todavía. Porque tengo miedo de que lo que haya fuera vaya a ser peor que lo que hay aquí. Porque aún recuerdo con demasiada claridad la vida que tenía antes de llegar aquí, y temo que no haya más opciones para mí.

Pero eso se acabó.

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¿Qué os ha parecido Lynne? ¿Qué esperáis de ella? ¿Tenéis ganas de que llegue septiembre? ¡Nos encanta conocer vuestras impresiones, así que, como siempre, dejádnoslas en los comentarios o en redes sociales con el hashtag #SueñosDePiedra! 😀

¡Hasta la siguiente entrada! ❤

Opinión: El trato con el lector

¡Hola, cuentistas! Hoy vengo un poco reflexiva. Últimamente, desde que Selene y yo sacamos al mercado Alianzas, hay algo que me sorprende. Bueno, en realidad hay muchas cosas que me sorprenden, y la mayoría de ellas maravillosas, pero hay una en particular a la que no termino de acostumbrarme: la reacción de los lectores. Pero no, no me refiero a la reacción de los lectores con respecto a la obra,  sino a la reacción de los lectores… con nosotras mismas. 

De las cosas que más nos han comentado en entrevistas o redes sociales, de lo que más se ha remarcado, es que tenemos un trato cercano con el lector, con vosotros. Es cierto, lo tenemos. Pero en muchos casos esto provoca en algunos un estado de impresión, incredulidad o, incluso, agradecimiento. AGRADECIMIENTO. Y yo siempre me pregunto: agradecimiento, exactamente, ¿por qué? Impresión, ¿por qué? Incredulidad, ¿por qué? 

He llegado a una conclusión al respecto: es por falta de costumbre, y oh, ¿soy la única que piensa que esto no debería ser así? Sigue leyendo