Títeres de la magia: Hazan

¡Hola a todos, lectores!

Como hemos estado avisando por redes sociales, retomamos nuestra web para el mismo fin que teníamos el año pasado por estas fechas: cada dos semanas, ir dando un poco más de información sobre una de nuestras novelas. En este caso, Títeres de la magia, spin-off de Sueños de piedra que transcurre tres años después de la historia de Arthmael y Lynne. Esta novela verá la luz en septiembre, de la mano de Nocturna Ediciones, ¡y estamos muy emocionadas y con muchas ganas de que llegue a vosotros!

Hasta entonces, y para amenizar un poco los meses de espera, vamos a ir compartiendo con vosotros pequeños detallitos y material adicional. Hoy, por ejemplo, os traemos a alguien que quienes hayáis leído Sueños de Piedra, o simplemente quienes siguierais las entradas el año pasado, ya conocéis: Hazan. En esta ocasión, vamos a contar con las ilustraciones de Lehanan Aida -quien, por cierto, se está encargando de una adaptación a novela gráfica de Sueños de piedra que verá a la luz en 2017- para acompañar a estas entradas.  ¡Por cierto, importanteTíteres de la magia se puede leer sin ningún problema sin haber leído antes Sueños de piedra,  aunque evidentemente quien haya leído la anterior novela encontrará algunos guiños o personajes ya conocidos.

Dicho esto, ¿estáis preparados para ver cómo ha crecido nuestro pequeño aprendiz de hechicero? Ahí va su imagen… y algunos datos. ¡Esperamos que os guste!

Hazan by Lehanan

Hazan, by Lehanan Aida

Nombre: Hazan

Edad: 17 años

Ocupación: Aprendiz de nigromante

Intereses: La magia, los cuentos y dormir.

Su historia:

Hazan siempre ha creído en los cuentos. En ellos, el bien siempre gana. En ellos, el esfuerzo siempre da sus frutos. En ellos… los hechiceros nunca son los protagonistas. Y él no puede dejar de preguntarse si eso los hace menos válidos. ¿No puede un hechicero ser un héroe? ¿Qué se lo impide? ¿Y por qué los nigromantes siempre tienen que ser los malos del cuento?

Tres años después de haber sido admitido en la Torre de Nigromancia de Idyll, Hazan no está seguro de que él pueda ser el héroe de nada. A día de hoy, ni siquiera está seguro de poder graduarse algún día… Torpe con la magia, demasiado soñador para su propio bien, no importa cuánto se esfuerce, le da la sensación de que no avanza. Incluso con la ayuda de Clarence, quien ha sido su tutor y amigo durante todo ese tiempo en la Torre, se siente estancado. Piensa que ojalá pudiera sentirse útil. Piensa que ojalá encontrase su lugar en el mundo. Ojalá pudiera demostrar su verdadero valor…

Así empieza su primer capítulo:

Cuando era pequeño, mi hermana me contaba historias de caballeros y princesas, de luz de luna llena y hechiceros. Acurrucados en la cama, después de que los Maestros apagaran todas las luces de la Torre, ella me hacía cerrar los ojos y empezaba a hablar.

Érase una vez…

Yo escuchaba, embelesado, y no me atrevía a hacer preguntas ni a separar los párpados, pues temía que, si lo hacía, las imágenes que Greta convocaba se desharían en el aire, como las nubes de vapor que nos salían de los labios en invierno. Así que simplemente permanecía a su lado, muy quieto, resistiéndome al sueño.

Érase una vez un príncipe que se marchó a recorrer mundo…

Érase una vez un reino asediado por la guerra…

Érase una vez una princesa que quería convertirse en un jilguero…

Érase una vez…

La fórmula inicial era siempre la misma, y yo creía que si el cuentacuentos la cambiaba, algo horrible pasaría. Tal vez fueran palabras mágicas para invocar el poder de la imaginación. Tal vez fuera un amuleto para evitar que los males de las historias llegaran a nuestro mundo: caballeros negros, piratas, dragones, quimeras… Me asustaba que los monstruos de los que mi hermana hablaba —algunos con forma humana, otros no tanto— fueran reales, pero ella siempre parecía conseguir mantenerlos alejados con aquella frase que, al cabo de un tiempo, yo mismo empecé a pronunciar al mismo tiempo que ella.

Érase una vez…

El portal aparecía entonces ante mí, y sus hojas doradas se separaban y me permitían la entrada a aquel extraño mundo. Uno en el que había guerreros a lomos de enormes caballos blancos, que volaban sobre los prados pese a no tener alas. Uno en el que había damas, a veces hermosas, con una corona sobre los cabellos, otras veces viejas y arrugadas, con buenas o malas intenciones. Uno en el que había hechiceros altos como montañas, con consejos sabios y palabras más poderosas que las de los cuentos.

Mi parte favorita era en la que el hechicero llegaba, en ocasiones como un ermitaño o un vagabundo, en ocasiones como un gran Maestro, y salvaba el día.

¡Esto es todo lo que podemos contaros por esta semana! El viernes 22 de abril os presentaremos a un nuevo personaje, con una nueva imagen, con un nuevo texto. Seguro que muchos que nos seguís por redes sociales ya podéis imaginaros quién será. Si queréis no perderos nada, podéis suscribiros a la web en el botoncito de la derecha.

Como siempre, comentadnos qué os ha parecido esta entrada, si os gusta cómo ha crecido Hazan y si tenéis ganas de leer la novela, bien en los comentarios o bien por redes sociales usando el hashtag #TíteresDeLaMagia. ¡Siempre estamos encantadas de poder leeros!

¡Un beso mágico para todos!